Gris: Mi cuerpo arde en calor.
Azul: Estoy arriba y quiero llevarte.
¿Dónde estás, amor nocturno?
Gris: Estoy acurrucada junto a mi pelvis.
Azul: ¿Trajiste el caballito de madera? ¿Dónde está el amor, amor nocturno?
Gris: Traigo un cascabel en mi cuello, & el caballito lo prefiero si es de mar.
El amor creo que está jugando a las escondidas.
Pero yo juego con una piedrita en la mano.
Azul: Dame tu mano entonces. Está fría.
¿Por qué tiemblas, amor nocturno?
Gris: Siempre estoy fría. Soy fría.
& tiemblo porque soy alérgica a mí-
& tiemblo porque soy alérgica a mí-
Azul: Traje un helado de chocolate. ¿Eso podría sanar tus heridas?
Estoy enamorado, pero no voy a mentirte, esta noche no es de ti.
Maldita luna, volvió a llevarme con ella y me desnuda y me vulnera y me desviste y me tienta.
Gris: Ahora me alegra que no hablemos con risas estúpidas, me alegra que no hablemos de extraños apáticos, indiferentes & tan (in)alcanzables al final de fin de semana.
Ahora me alegra que volvamos al amor nocturno, al maullido, a las caricias infantiles, a temblar, a pensar en próximos helados de chocolate.
Azul: Ahora me alegra estar enamorado, sin embargo me cuesta reconocer que lo hago; sigo enamorado pero aquello por lo que me enamoré hace tiempo que se fue, y yo sigo aquí, con ansias infinitas de amar y ser amado... y si repito una vez más esa palabra va a saberme a estufa mojada u objeto perdido.
Gris: Cómo me fastidia que Luna sea tan puta.
No le he visto, & es claro que no quiero verla a menos que (...)
Todos con sus putos comentarios que intentan saber a ella.
Azul: Cómo me fastidia hablar de amor.
Azul: Y sí, todos creen saber de ella.
Gris: Ahora dedican fotografías & lo que yo creía en Octubre era mío es de todos, & pasa por los labios de todos, por los lentes de todos, por los ojos de todos & les atraviesa el corazón con un punzón & son felices & se aman & hacen el amor & se ven temblar como una luna en el agua.
La puta que los parió.
Sí, tiendo a la posesividad & a los frenesís catatónicos.
Azul: El viernes a la noche pensé en ti, sabes, amor nocturno?
La luna estaba llena y me acompañaba en el viaje más triste.
Y le hablaba y le preguntaba por qué dejamos de querernos. Y ella me habló de ti.
Y yo pude sentirte, pude besarte y abrazarte y tú ni siquiera lo sabías!
Gris: Yo ni siquiera lo sabía.
El viernes me reí con ella, de ella & en cada esquina un: Hoola. Intentando ser coqueta.
Azul: Aquella noche, después de una semana tormentosa hice un trato con ella. Le dije: está bien, dejaré que me hagas vulnerable nuevamente.
Gris: Uh.
¿Por qué quisiste hacerlo?
Azul: Porque me he hartado del amor humano, porque ahora soy estúpido y poco estimulante, porque he dejado de soñar y auto-recorrerme.
Gris: No sé por qué me gusta.
Azul: A mí me gustas tú.
Tal vez... sólo tal vez el amor es así. Un poco gris, un poco frío un poco distante. Tal vez, solo tal vez nos han engañado con mucho calor y con eternidades. Tal vez, sólo tal vez... la palabra amor es como la Luna. Y que sea mejor volver al querer, a ese acto mínimo pero más concreto, contundente.
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