domingo, 11 de diciembre de 2011

Frenesí gris, azul catatónico.

Gris: Mi cuerpo arde en calor.
  
Azul: Estoy arriba y quiero llevarte.
¿Dónde estás, amor nocturno?

Gris: Estoy acurrucada junto a mi pelvis.

Azul: ¿Trajiste el caballito de madera? ¿Dónde está el amor, amor nocturno?
 
Gris: Traigo un cascabel en mi cuello, & el caballito lo prefiero si es de mar.
El amor creo que está jugando a las escondidas.
Pero yo juego con una piedrita en la mano.

Azul: Dame tu mano entonces. Está fría.
¿Por qué tiemblas, amor nocturno?

 Gris: Siempre estoy fría. Soy fría.
& tiemblo porque soy alérgica a mí-

Azul: Traje un helado de chocolate. ¿Eso podría sanar tus heridas?
Estoy enamorado, pero no voy a mentirte, esta noche no es de ti.
Maldita luna, volvió a llevarme con ella y me desnuda y me vulnera y me desviste y me tienta.

Gris: Ahora me alegra que no hablemos con risas estúpidas, me alegra que no hablemos de extraños apáticos, indiferentes & tan (in)alcanzables al final de fin de semana.
Ahora me alegra que volvamos al amor nocturno, al maullido, a las caricias infantiles, a temblar, a pensar en próximos helados de chocolate.

Azul: Ahora me alegra estar enamorado, sin embargo me cuesta reconocer que lo hago; sigo enamorado pero aquello por lo que me enamoré hace tiempo que se fue, y yo sigo aquí, con ansias infinitas de amar y ser amado... y si repito una vez más esa palabra va a saberme a estufa mojada u objeto perdido.

Gris: Cómo me fastidia que Luna sea tan puta.
No le he visto, & es claro que no quiero verla a menos que (...)
Todos con sus putos comentarios que intentan saber a ella.

Azul: Cómo me fastidia hablar de amor.

Gris: & ahora ya no dicen la luna, sino Luna.

Azul: Y sí, todos creen saber de ella.

Gris: Ahora dedican fotografías & lo que yo creía en Octubre era mío es de todos, & pasa por los labios de todos, por los lentes de todos, por los ojos de todos & les atraviesa el corazón con un punzón & son felices & se aman & hacen el amor & se ven temblar como una luna en el agua.
La puta que los parió.
Sí, tiendo a la posesividad & a los frenesís catatónicos.

Azul: El viernes a la noche pensé en ti, sabes, amor nocturno?
La luna estaba llena y me acompañaba en el viaje más triste.
Y le hablaba y le preguntaba por qué dejamos de querernos. Y ella me habló de ti.
Y yo pude sentirte, pude besarte y abrazarte y tú ni siquiera lo sabías!

Gris: Yo ni siquiera lo sabía.
El viernes me reí con ella, de ella & en cada esquina un: Hoola. Intentando ser coqueta.

Azul: Aquella noche, después de una semana tormentosa hice un trato con ella. Le dije: está bien, dejaré que me hagas vulnerable nuevamente.

Gris: Uh.
¿Por qué quisiste hacerlo?

Azul: Porque me he hartado del amor humano, porque ahora soy estúpido y poco estimulante, porque he dejado de soñar y auto-recorrerme.

Gris: No sé por qué me gusta.

Azul: A mí me gustas tú.




1 comentario:

  1. Tal vez... sólo tal vez el amor es así. Un poco gris, un poco frío un poco distante. Tal vez, solo tal vez nos han engañado con mucho calor y con eternidades. Tal vez, sólo tal vez... la palabra amor es como la Luna. Y que sea mejor volver al querer, a ese acto mínimo pero más concreto, contundente.

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