Mientras sea de noche voy a hacer un trato conmigo mismo.
Si me dedico al alcohol será sólo para apaciguar o catarsizar los dolores del alma.
Si me dedico a la lectura será sólo para olvidar las nimiedades que viajan por mi cabeza a diario.
Si de repente no tengo apetito no voy a obligarme a comer.
Si me dedico a escribir voy a dejar que sean mis dedos quienes hablen
por mí, ya basta de pensar y preparar lo que quiero plasmar en el papel.
Por fin!
ResponderEliminarLa espontaneidad es lo que espero recibir.
Las letras son ante todo pasión y visceralidad. Y por fin habla de usted, no del mundo, ese que no me interesa.